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¿Qué te ofrece la Técnica Disu?

Las sesiones de Dialoga con tu Subconsciente o, también conocidas como Técnica Disu, te permiten reconocer procesos mentales, creencias, emociones que dan origen a incomodidades físicas para así poder liberarlas y vivir nuestra vida con mayor comodidad.

Traer a la consciencia, tomar las riendas

Ya que nuestro cuerpo responde a infinidad de estímulos a lo largo de nuestra vida,  las limitaciones y compensaciones físicas que sentimos tienen muchas más posibilidades de ser liberadas cuando nuestra mente da permiso a nuestro cuerpo para dejar de hacer “aquello que está haciendo sin que seamos conscientes de ello”, para abandonar esas órdenes de protección, alerta o sea cual fuere el caso, por no sentirlas ya necesarias, y así recuperar salud y confort.

Vida

Reconocer aquello que sobra, que pesa, que ocupa espacio, para dejarlo ir y vivir una vida plena, cómoda, donde la alegría y la creatividad puedan crecer y generar nuevas experiencias.

Sentirse en peligro o a salvo

Cada hecho que vivimos es cotejado con nuestra base de datos (experiencias pasadas; incluso aquellas que no tenemos presente de manera consciente)  y asociado, en ocaciones, a respuestas neuromusculares, neuroendócrinas aprendidas por haber sido de cierta utilidad en algún momento.   


A veces, un hecho del presente desencadena un patrón neuronal que nos pone en alerta por tener alguna similitud con un hecho pasado conflictivo (muchas veces esta similitud es difícil de ser reconocida por nuestra mente consciente) y pone en marcha un proceso de supervivencia en nuestro cuerpo.  


Dicho proceso puede incluir una respuesta visceral, hormonal, muscular, emocional. 

 

Algo similar ocurre con experiencias nuevas, imprevistas, que generan respuestas reflejas de alerta y protección en un momento puntual; es el caso, por ejemplo, de una caída, o incluso una casi caída, como también podría ser el caso de una noticia desagradable e inesperada. 


Cuando nos sentimos fuera de peligro, sólo entonces, llega la sensación de paz y nuestro cuerpo responde acorde a ella. 


El simple hecho de “darse cuenta”, de reconocer aquello que nos causa malestar, es suficiente para un cambio hacia la salud tanto emocional como física.